Qué ocurre en tu cuerpo cuando tomas café

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Tengo que confesar algo, uno de mis momentos que más disfruto en un día cualquiera, es el momento de tomarme un café.

No sé si será el aroma del café recién hecho.

O sí es como una especia de momento para mí…

Seguro que muchos de aquí os sentís identificados

El café parece algo sencillo. Una bebida que nos ayuda a mantiene despiertos y nos da un pequeño chute de energía. Pero detrás de esa experiencia cotidiana ocurre algo bastante interesante en el cerebro.

Porque el café no funciona exactamente como solemos imaginar.

No nos da energía.

Lo que hace es algo más curioso: interfiere en uno de los sistemas biológicos que regulan la sensación de cansancio.


La molécula que nos hace sentir sueño

Quiero explicarlo por partes.

A lo largo del día, mientras estamos despiertos, nuestro cerebro va acumulando una sustancia llamada adenosina.

La adenosina aparece cuando nuestras células utilizan energía. Cuanto más tiempo llevamos despiertos, más se acumula en el cerebro, podríamos decir que es un desecho que proviene del trabajo que desempeñan las células.

Cuando esta molécula se une a ciertos receptores neuronales, empieza a ocurrir algo muy reconocible. Nuestro cerebro lo interpreta como una señal de cansancio:

  • La actividad cerebral disminuye.
  • Aparece la sensación de fatiga.
  • El cuerpo empieza a prepararse para descansar.

Es una señal biológica que le dice al organismo que ha llegado el momento de ir “apagando los motores”.


Lo que hace realmente la cafeína

La molécula de cafeína tiene una estructura química muy parecida a la de la adenosina y gracias a ello puede unirse a los mismos receptores del cerebro.

Cuando la cafeína ocupa esos receptores, bloquea la acción de la adenosina. Es decir, esos receptores ahora ocupados por la cafeína, no detectan la adenosina. El cerebro deja de recibir esa señal de cansancio con normalidad.

Por eso sentimos mayor alerta, más claridad mental o más capacidad de concentración después de tomar café.

No estamos generando energía nueva. Estamos impidiendo que el cerebro detecte parte de la fatiga acumulada.


Por qué el café también influye en la motivación

Cuando la señal de la adenosina queda bloqueada, otros sistemas del cerebro se vuelven más activos.

Uno de ellos es el sistema dopaminérgico. La cafeína no dispara la dopamina de forma extrema, pero sí puede facilitar que estos circuitos funcionen con mayor actividad.

Por eso muchas personas sienten que el café no solo despierta el cuerpo, sino también la mente, especialmente por la mañana. Nos hace sentir que nos ponemos en marcha.


Por qué cada vez necesitamos más café

Hay algo curioso que ocurre cuando consumimos cafeína de forma habitual.

Al principio el efecto se nota claramente. Pero con el tiempo muchas personas necesitan más café para sentir el mismo estímulo.

Esto sucede porque el cerebro intenta mantener el equilibrio.

Cuando los receptores de adenosina están bloqueados con frecuencia, el organismo empieza a compensar fabricando más receptores de adenosina.

Al haber más receptores disponibles, la misma cantidad de cafeína bloquea una proporción menor de ellos, por lo tanto necesitaremos más cafeína para poder bloquearlos todos. El cerebro se ha adaptado.


El café puede hacer que tengas ganas de ir al baño

El café también tiene efectos en el sistema digestivo. Muchas personas notan que después de tomar café aumenta la actividad intestinal, no se me ocurría una manera más fina de decirlo.

Esto ocurre porque el café puede estimular la motilidad del colon, es decir, los movimientos del intestino grueso que desplazan su contenido.

En este proceso participan varios mecanismos.

El café puede estimular la liberación de gastrina, una hormona relacionada con la digestión.

También puede potenciar el reflejo gastro colónico, una respuesta del intestino que se activa cuando el estómago se llena.

El café descafeinado también puede estimular el colon, lo que sugiere que otras moléculas presentes en el café también participan en este fenómeno.


El café empieza a actuar antes de beberlo

Hay otro detalle curioso.

Existe una sensación agradable simplemente al oler el café, incluso en personas que no toman café.

Esto ocurre porque el olfato tiene una conexión directa con regiones del cerebro relacionadas con las emociones y la memoria. Entre ellas la amígdala y el hipocampo.

El aroma del café contiene más de 800 compuestos aromáticos distintos.

Cuando los percibimos, activan circuitos cerebrales asociados a recuerdos y emociones.

Si el cerebro ha aprendido a asociar ese aroma con momentos agradables, como recuerdos de la infancia cuando tu madre preparaba un café o cuando tienes una pausa después de un momento estresante y te tomas un café. El olor puede generar una respuesta emocional positiva incluso antes de beberlo.


Cuánta cafeína es razonable consumir

Las agencias de salud suelen considerar seguro para adultos sanos un consumo de hasta unos 400 mg de cafeína al día. Esto equivale aproximadamente a tres o cuatro tazas de café

Aun así, la sensibilidad a la cafeína varía mucho entre personas. Algunas metabolizan la cafeína rápidamente, mientras que en otras permanece más tiempo en el organismo.

Por eso hay quienes pueden beber café por la noche sin problema y quienes tienen dificultades para dormir si lo toman por la tarde.

Ya sea que te guste mucho el café o conozcas a alguien al que le guste mucho. Espero que este artículo te haya dado un punto de vista diferente.

Yo mientras tanto, voy a poner la cafetera en marcha…

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